O SE TIENE O SE ENTRENA



Continúo hablando de Éxito. Otras tres características, de las más destacadas y comunes entre quienes mantienen un enfoque exitoso en su vida diaria, son las siguientes:
  • Leen todos los días.
  • Aprenden continuamente, y por ello, con más facilidad,
  • Asumen su responsabilidad en “sus fracasos”.
En www.vivelcoaching.com, propongo una extensa bibliografía de referencia que puede servir de guía al visitante para seguir investigando sobre temas concernientes a la Inteligencia Emocional, Coaching, PNL y demás temas relativos al entrenamiento emocional, superación personal,…etc. De entre los distintos géneros literarios, por mi profesión y mis preferencias, me inclino por las biografías. Leer acerca de hechos verídicos, que una persona llevó a cabo o las situaciones que debió afrontar, siempre me ha parecido inspirador y apasionante. Por otro lado, esto mismo me ha ayudado a entrenarme en el agradecimiento y alejarme de la queja continuada. Cuando creo que algo negativo me ocurre, siempre recuerdo alguna frase o alguna realidad que vivió tal o cual persona célebre por su contribución al mundo, por su afán de ofrecer un servicio original o mejorado en la sociedad en la que vivía (o vive). Añadir a todo esto, lo que supone para el desarrollo de Inteligencia Emocional leer acerca de estas personas en contextos reales, de las épocas en las que les tocó vivir, de distintos países del mundo, el estatus social del que procedía, religión, etnia y raza. Y claro!, cuanto mayor es el número de biografías que leo más consciente me hago de la grandísima diversidad que puebla nuestro planeta. Por su puesto, aún no he entrado en contacto real con tantísima diversidad, pero leer es una manera de aproximarme, de entender mejor y comprender los distintos modos de vida, pensamiento, emoción y actitudes de los habitantes de diferentes partes del mundo. Con esto se genera empatía, tolerancia y, por tanto, un paso más en mi propio desarrollo de cierta sensibilidad emocional hacia este loco, loco, loco mundo el nuestro.
Para aprender de forma continuada, ya la lectura ofrece indiscutibles posibilidades. Sin embargo, la acción y la experiencia, creo ahora mismo, son las dos grandes maestras. Valor y coraje, son dos actitudes que se necesita para poder atenderlas, escucharlas y tomar verdadera nota. Embarcarse en una aventura (ya sea económica, familiar, personal,…) es, sin duda, una de las maneras más efectivas de garantizar el aprendizaje continuado. Pero casi siempre nos da miedo (causa que no queremos afrontar por temor, por desconocimiento,… o no nos damos cuenta de algún bloqueo, no lo identificamos…), el caso es que al final uno siempre podrá hablar de algo, de manera fidedigna y con propiedad, si ha pasado por ello, si lo ha experimentado, si ha sentido “en sus carnes” y ha sido consciente de sus situaciones, sus reacciones, sus emociones, sus actos,… Esto es lo que convierte a esa persona en una verdadera maestra. Volviendo al primer punto, la lectura de biografías me permiten adaptar, lo que tal o cual personaje experimentó, a mi situación concreta y tenerlo como referencia en un momento dado e intentar así procurarme el aprendizaje continuado.
Y por último (en este post), asumir el fracaso. Las personas de Éxito, permítanme la expresión, tienen la Gestión del Fracaso bien “currada”, pero “currada” de verdad,… tan “currada” que, leyendo cualquier biografía, como no se acabe de leer el libro, y se quede uno por la mitad, acaba desmoralizadísimo, con una “bajona” importante,… así es que recomiendo encarecidamente terminar de leer biografías, aunque sólo sea por la salud. El fracaso, para muchos, ha sido un escollo, pero da la sensación de que han aprendido, de que han comprendido el mensaje, que lo han anotado y están en disposición de tomar otros caminos y realizar sus proyectos de forma diferente: Steve Jobs, Bill Gates, Brian Acton (fundador de WhatsApp),… hay más, J.K. Rowling, Stephen King,… a Albert Einstein lo daban por un chico con dificultades de aprendizaje,… La historia está plagada de personas que, aun teniendo fracasos en sus vidas (o que han acabado siendo etiquetados), han seguido adelante con sus proyectos, sus planes,… Y lo más característico es que nunca han abandonado, creían tanto en su aportación al mundo que nada, ni siquiera la emoción más oscura ni la situación más terrible, ha impedido que así lo hicieran.
Mucho me temo que el éxito no es un punto de llegada. Cada vez estoy más convencido de que es una actitud: o se tiene o se entrena. En cualquier caso, es necesario sentirla para que te lleve a donde te propongas.
Hasta el próximo post.

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