LAS 4 ESTACIONES (IV)



Próxima estación: ¡Zona Mágica!


MAGIA (RAE): 1. f. Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.

La Zona Mágica es, como denominamos en Coaching, aquella parte del proceso caracterizada por la acción y las oportunidades, por el  notorio desentumecimiento de emociones y acciones llevándose a cabo,… donde las fortalezas brillan, donde aumentan las posibilidades, donde se aclaran las opciones efectivas y el cambio se materializa en pro del objetivo: El sueño, por fin,  haciéndose realidad.

Pero tengo cierta reticencia a llamarla Zona Mágica. No soy totalmente contrario a designarla así pero… no es exactamente magia lo que ocurre y no quiero que nadie se llame a engaño.

Recuerdo que, a finales de 2009, me propuse trabajar como Socorrista Acuático. Bien: Tenía que ponerme en forma. Llevaba muchísimo tiempo sin hacer deporte y contaba con nueve o diez meses por delante para prepararme. Primero me propuse hacer una hora de deporte al día. Empecé por andar, estirar y hacer movimientos de calentamiento durante esa hora. Esto lo combinaba con minuto y medio de trote “cochinero” (como lo llaman los corredores de maratón). Por lo tanto, durante una hora al día, me movía entre aspavientos e intentos de carrera. Así hasta que, en menos de dos semanas, me encontraba corriendo más de una hora. Cuando me percaté de esto, empecé a realizar una nueva combinación: trote “cochinero” con esprintes de 20 segundos cada cinco, siete y diez minutos. Y llegó un momento en que, en menos de un mes, el cuerpo me llegó a pedir tal marcha, que tuve que ampliar a dos horas el ejercicio aeróbico diario con dos descansos a la semana. Pasé de una vida sedentaria a una activa que influía en la mejora de mi humor, de mi físico,… ¡me encontraba exultante! Después de aquello, incluí una hora de natación combinada con una hora de carrera… en fin, fue algo que me propuse, adopté los medios oportunos, me asesoré y lo conseguí. Aquel verano de 2010 fue una experiencia fantástica en el Parque Acuático AQUAOLA de Granada como socorrista.

¿Hay magia en esto? ¡Claro!... si se compara, saltándonos todo el proceso, “al” Antonio de nueve meses atrás con “el” Antonio del verano de 2010 (el típico “antes y después”). Pero si se tiene en cuenta todo el transcurso, en realidad hay una lógica, un mérito, un esfuerzo recompensado con el paso de los meses, la constancia y el producto de una propuesta firme. De ahí mi reticencia a llamarla Zona Mágica. Preferiría ‘Zona de Méritos’ (por ejemplo); pero entiendo también lo de mágica porque, indudablemente, ha habido un cambio profundo, un proceso de transformación y le da un sentido trascendental y místico a la experiencia, con el que estoy totalmente de acuerdo. Así que… sí… ¡venga!, lo dejo en Zona Mágica.

Pero,… ¿qué ocurre? (y no quiero cortarle el rollo a nadie),… ¿Qué pasa cuando estás en la Zona Mágica durante un tiempo?... Pues que se convierte en Zona… de… ¡Confort!, o mejor dicho: la Zona de Confort se ha agrandado, ensanchado, ha adquirido nuevas dimensiones,… consecuencia de una vida en crecimiento. Y, por supuesto, recuerda: estamos en ella de “visita”, para tomar aire, para descansar y reflexionar, para obtener, durante nuestra estancia en ella, una óptica más amplia de nuestro paso por la vida. Así es que, proponte nuevos retos, no dejes de aprender cosas nuevas, vuelve a sumergirte en la Zona de Pánico hasta conquistar nuevos horizontes, nuevos sueños,… en lo laboral, lo familiar, la salud,… elige el campo que quieras y ve a por ello. Verás cómo tu Zona de Confort aumenta y eso, sin duda, es una señal de una vida VI-VI-DA. (Recordemos siempre el carácter ecológico de nuestras acciones. No debemos olvidarlo).

Hasta el próximo Blog.

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