LA CLAVE ARLO





Antes de comentar en qué consiste un Proceso Coaching (para próximos blogs), quisiera compartir con vosotros lo mucho que me ha gustado la película EL VIAJE DE ARLO, que me aconsejó mi colega y amigo Fernando Estévez (Especialista en Medicina del Deporte y Medicina de Familia, Experto Coach Profesional,… y, de nuevo, amigo mío…). Y tiene toda la razón cuando me dijo que la película retrata muy acertadamente la mayoría de algunas de las características de un proceso.

Desde luego, a pesar de ser de Disney, el mensaje del film mantiene las realidades intactas de prácticamente cualquier experiencia: miedos, avatares, respuestas ante los sucesos y situaciones naturales de esa Zona de Pánico que es objeto de estudio y clave para el Coachee, su coach y el camino que juntos, codo con codo, recorren.
Y esto es precisamente lo que también la película mantiene intacto: el poder de un duro camino, de una situación adversa para sacar de nosotros y hacernos descubrir la infinidad de recursos y herramientas de las que no somos conscientes en nuestra rutina diaria por estar instalados en la Zona de Confort (de la cual escribiré en otro momento).

En concreto, el tema que más llama mi atención (y considero clave) es el trato que hacen del concepto de “miedo” (una de las emociones básicas), y es que percibo en la película un perfecto equilibrio entre la figura del miedoso, el timorato y, por contrapartida, la del temerario, el imprudente. Basta con estas frases del film como ejemplo:

·       - “No volveré a tener miedo.” (Arlo)
·       - “Si no tienes miedo cuando un cocodrilo te muerde en la cara, es que no estás vivo.” (Butch, padre de Nash y Ramsey)

·      - “A veces, debemos superar nuestros miedos para ver la belleza que se esconde en el otro lado.” (Henry, padre de Arlo)

En un proceso de Coaching, nos vamos a encontrar en ese tipo de situaciones, pero para llegar a distinguir entre temeridad y audacia son necesarias dos cosas:
    - Es preciso entrenar para aprender a convivir con el miedo, para conocerlo y entenderlo: gestionarlo. 
- Hace falta un plan de acción ajustado y adecuado a las necesidades y características que el Coachee presenta y su relación con su meta.

Por supuesto, no sólo tratan el tema del miedo, la zona de pánico, etc… Hay otras muchas claves que dejo, a quien lee este artículo, que descubra.

Para finalizar, sólo me queda despedirme de mi amigo Fernando con un “¡hasta ahora!” y agradecerle esta cinéfila recomendación que yo comparto con todos y aquí hago pública.

Comentarios

  1. Como diría Max Estrella, me quito el cráneo ante este blog, ante este proyecto tuyo, Antonio. Proyecto que transpira energía, simpatía, corazón... Que nos comunica tu esencia con gran fidelidad. Un abrazo compañero.

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